SINGLE: CRONICA DE UN
CONCIERTO
dio fe Charlie M.
desde su nebulosa
Gracias a Mr Landeira, que me puso en contacto con el gran César
-uno de los artífices del Festival Actuall de La Rioja-, tuve el inmenso honor
de acudir allí el 5 de Enero. Por desgracia no ofrecí un buen concierto, debido
básicamente a un gran constipado y al cansancio acumulado de los viajes
navideños (llegué a Logroño desde el corazón de Portugal). Aún así me quedé
fascinado con el festival y su público, constituido esencialmente por gente
joven muy alegre y sin prejuicios. Fui bien tratado a todos los niveles y estoy
deseando regresar para hacerlo mucho mejor (una deuda pendiente, sin duda).
El concierto de Single -en la misma matineé del 5- ha sido muy
revelador y trascendente, no lo he experimentado como un simple directo más de
pop en castellano.
Me veo obligado a recalar en los precedentes y explicar brevemente
mi parecer -hasta entonces- de sus protagonistas. De todos ellos a quien más he
seguido (con interés) su prolífica carrera es a Ibón Errazkin. Le conocí con
Aventuras de Kirlian (¿estaba allí también Teresa? creo que sí), en algún
verano de los 80. Me gustó lo sofisticado y nostálgico de su sonido, mucho más
delicado que lo que se estilaba entonces.
Con Le Mans fue una de cal y otra de arena, pues sin gustarme un
disco en concreto, sí disfruté con muchas canciones sueltas. Recuerdo
especialmente "Saudade", pues fue el último regalo que hice a un gran
amigo que nos dejó aquel año; el disco le entretuvo mucho, proporcionándole
alguna alegría en aquellos días cargados de tristeza, por eso
"Saudade" es significativo para mí.
Les vi en directo en más de una ocasión; siempre me dio la
sensación de que Teresa estaba desaprovechada, me gustaba mucho más su voz que
la de la otra cantante.
En directo no acababan de funcionar y por eso no me sorprendieron
unas declaraciones de Ibón -en alguna revista musical- en las que afirmaba su
odio a tocar en directo, porque siempre sonaba mal.
A través de Flor de Pasión (como es costumbre) descubrí el grupo
paralelo de Teresa con Aramburu (creo que se llamaba Eternamatic; por un tiempo
me pareció entender Metamatic y lo tomé como un homenaje a mi admirado John
Foxx).
Es curioso, me gusta más el Aramburu pre-Family que el que se dio a
conocer con "La noche inventada" (al igual que prefiero sus dibujos a
lápiz a sus portadas digitales). Y no debo ser el único; volviendo al Actual
conocí allí un delicioso dúo llamado Espanto -cuyo sonido es, precisamente,
todo lo contrario- que hacen versiones del primer Aramburu. De Eternamatic me
gustó que recuperasen a Kikí D´aKí (quien grabó, junto a El Zurdo, uno de los
mejores discos de los 80 en castellano que a día de hoy no me canso de oír y
reivindicar).
De las producciones de Ibón no me entusiasmó el disco de Ana D, a
excepción de la versión de Roberto Carlos ("Sua estupidez"), que es
la más imaginativa (y en la que Ana, dicho sea de paso, vuela muy alto).
Sin embargó me quité el sombrero cuando salió
"Impermeable", canto de cisne del inolvidable, irrepetible y genial
Carlos Berlanga. Siempre he pensado que este disco, con mayor presupuesto en
producción, habría constituido un antes y un después en nuestro pop. Ojalá se
hubieran manejado para esta ocasión los presupuestos de Dinarama. Me da la
sensación que hay muchas ideas en su interior que no llegaron a desarrollarse
del todo, apuntes, arreglos que hubieran merecido mayores medios...
Creativamente su producción es superior a la de "Indicios", aunque
este último esté mejor facturado. El disco revela a un Ibón muy imaginativo; la
voz ya muy consumida de Carlos imprime un dramatismo asombroso a todo el álbum
(especialmente en piezas como "A Cannes"). Pero hubiera sido muy
triste que Berlanga se hubiese despedido con el tópico "Via
Satélite", que suena a Fangoria por los cuatro costados (aún conteniendo
temas excelentes). Un dandy como él necesitaba a otro como Ibón para fabricar
el cocktail definitivo. Cada vez encuentro más paralelismos entre la inmortal
"Llegando hasta el final" y la elegante acidez nihilista rimbaudiana
y decadentista de "Manga por hombro".

Había coincidido con Ibón en más de un evento interesante (le vi
en los cines Verdi una lejana tarde de invierno: reponían la excelsa
"Ludwig" de Visconti). También estaba junto a Teresa en la tarde del
homenaje a Iván Zulueta en La Casa Encendida; nuestra entonces Ministra de
Cultura (C.C.) despreció tan señalada cita en pos de un interesantísimo y
enriquecedor documental sobre Metallica, grupo que representa mucho más aquí
-seguramente- que el genio arrebatado.
Sign of the times. Como curiosidad apuntaré que luego estuve a los platos del Bar
Cock, en la copa posterior y saqué de mi chistera algunas joyas en honor a
Iván: Negativo, Brakaman, canciones que suenan en sus cortos y en
"1,2,3"... Por desgracia mis dedicatorias no obtuvieron respuesta
alguna, seguramente porque él continúa en su pausa eterna (aunque me ilusiona
pensar que sería debido a la precariedad del sonido del elegantísimo bar).

Sin embargo no me presentaron a esta pareja hasta la noche
anterior al concierto, en Logroño.
El artífice fue un viejo y buen amigo, Joan "Primeros
Pasitos",que es el teclista en directo de Single. También hizo bien en
presentarme a Tito, a quien vi en su momento liderando a Penélope Tip, allá por
los 90. Confieso que nunca he sido fan de su música y eso que he escuchado
además a Telefilme y a Anti (desconozco si ha tenido más proyectos musicales).
Nada de este personaje me había convencido. Pero de Single, hermanos, me ha
gustado todo, el kit completo. Ya de por sí el nombre me trae el divino aroma
de los viejos 45´s y un guiño a Cecilia.

Me
encuentro de nuevo entre el publico de Logroño para degustar el directo de
Single, en la matineé de Actual 08. Hasta entonces había visto un par de videos
y escuchado algunas canciones que me llamaron la atención, pero aún no me
habían cautivado del todo. Llegaron a mis oídos durante Navidad maravillas
sobre su reciente directo madrileño y ya la prueba de sonido prometía (y
mucho).
Su
salida a escena fue de lo más natural, se les veía relajados y seguros.
La
formación e instrumentación resulta un acierto: Teresa a la voz, Ibón impecable
con su Stratocaster reverberada de sonido cristalino (en ocasiones surfero, en
otras jamaicano, siempre refinado), Joan-muy profesional, con atril y
partitura-al piano eléctrico de sonidos también clásicos y,toda una revelación,
Tito Trip a los coros. Deseo subrayar que el papel de Tito, interpretando
constantemente una segunda línea de voz a partir de las dulces melodías de
Teresa, me parece labor muy arriesgada, compleja y-sin ninguna duda-admirable.
Creo que a años luz de todo lo que había escuchado suyo que, repito, nunca me
interesó. En ocasiones incluso me recordó a Damo Suzuki y sus saltos vocales
sin red e improvisaciones free. Tito le imprime un aire y un perfume extraño a
todo, entre freak-en el sentido kraut y setentero del término-y exótico (pues
consigue bien los registros femeninos). También me venían a la memoria otros clásicos:
Silver Apples. En fin una combinación de dos voces sencillamente cativadora.
Las
bases electrónicas, creo que manipuladas por Joan, sonaron muy sutiles.
Teresa
e Ibón, en escena, son realmente dos príncipes. Parecen sacados de un cuento de
hadas... ¡no abundan los seres extraordinarios por estos lares! Todo me parece
tan horrible y abyecto que cuando les vi allí, sonrientes, regalándonos su
música pura noté que un halo mágico les envolvía; irradiaban luz y era gozoso
caer bajo su hechizo.
Viví
el concierto como una experiencia (benigna) lisérgica; cada nota me resultó
acariciante, pude palpar las melodías, las voces serpenteaban en mis canales
auditivos, llegué a mascar aquellas divertidas palabras, sentí el swing y los
constantes cambios de ritmo por cada una de mis vértebras, floté. Todo era
perfecto, como una viñeta de "Las minas del rey Salomón" que
contemplar eternamente.
Ya
sin florituras diré que todo su repertorio gana demasiados puntos en vivo; las
canciones adquieren su verdadera forma, es un regalo escuchar cada
"single" en vivo. Son buenos músicos, se nota y se agradece (supongo
que Ibón ya no se quejará del sonido, ahora que por fin lo domina). La
complejidad de "Pío, pío" resulta todo un reto en escena, pero ellos
la bordan. "Tu perrito librepensador" se convierte en un rompepistas
definitivo, con una fuerza que supera mil veces su versión grabada. Teresa,
hada vainiquera y suprema, ataviada como una golden flapper (con irresistibles
broches y peinado twenties) no para de sonreír y transmitir dulzura. Ibón
demuestra por qué Single está a una distancia indefinida y abismal de cualquier
propuesta nueva de nuestro pop.
No
hay ninguna trampa, su directo revaloriza un repertorio ya de por sí rompedor y
repleto de spicnicidad; de hecho me vinieron a la memoria Juli Lee y Al Melero,
cuando a fines de los 80 renovaron el aburrido panorama con sus himnos Terry 4
de sabor internacional. Una nueva escritura late bajo el pulso de Single; su
deconstrucción pop supone un soplo de brisa fresca con aires de renovada bossa,
soul, funk, dub, electrónica analógica, hiphop, bebop...
Hay
conjuntos memorables que renuevan nuestra música (algunos recientes: Los
Bichos, Patrullero Mancuso, Malconsejo, Glitter Souls, Tarik y la fábrica de
colores...).
Single
-a mi parecer- ya están entre ellos y lo mejor son sus posibilidades. No hay
duda de que están haciendo historia.

La despedida, de órdago; una formidable revisión de "Gracias
a la vida" que hizo que brotasen las lágrimas
de vuestro humilde narrador. Ya saliendo de escena, ante una
multitud rendida a sus pies, me fijé que en el cinturón de Ibón estaba impresa
la palabra Single; me recordó a un cowboy de algún western metafísico tipo
"Johnny Guitar".
No se puede pedir más...

Por último es de justicia recordar al par de chiflados geniales que
con su buen hacer arman ese berenjenal celestial que es el Actual.
Jesús, Chuchi, me regaló su sabiduría jazz (todo un maestro) y su
amabilidad sin concesiones. Con César fue como reencontrarme con un primo a
quien no ves desde hace siglos y vuelves a jugar y a disfrutar los pasatiempos
de tu infancia.
El Actual es un festival de los que ya no hay; cálido, de muy seria
programación, divertido, loco y al tiempo sereno (todo fluye en un ambiente tan
apacible...). Nada que ver con engendros tipo Festimad o FIB, sitios a los que
es mejor ahorrarse la visita.
César quería, entre otras muchas cosas, haber montado una expo de
Leni Riefenstahl en pleno Actual. ¡Todo es posible en La Rioja!
A pesar de no haber dormido, monté mis bártulos (con la inestimable
ayuda de Chuchi) en el coche y puse rumbo al centro ibérico. Un largo viaje de
niebla, lluvia y viento me aguardaba. Me dio francamente igual, el subidón emocional
aún me dura.