(dedicado
a Charlie Mysterio y a su abuela teutónica, dos incondicionales de la cadena)
En otra
canícula cambié sustancialmente mi percepción sobre Hillary Clinton (al leer su
autobiografía
y verla interactuar contra Obama en las primarias): ahora le toca a LIBERTAD
DIGITAL/ESRADIO. Al menos, al espacio que sigo con cierta asiduidad, LA NOCHE
DE CESAR (a la que me enganché a partir de agosto, bajo el interinato de
Mariano Alonso, aunque ya la seguía de reojillo desde hacía meses en zapeos y
revisiones). Luego están los DEBATES EN LIBERTAD de Javier Somalo (que sigo de
manera intermitente desde aquel primer encuentro a comienzos de año cuando me
topé con un especial dedicado al 11M donde me impactó bastante el escuchar en
boca de sesudos analistas sospechas que yo iba albergando desde hacía tiempo y
que no me atrevía casi a verbalizar por miedo a que se me considerase orate).
Mis pliegos de cargos y desencuentros con el mundo de Federico Jiménez Losantos
y César Vidal ahí están diseminados por mi web y blogs (creo que desde esta
entrada se puede llegar a todos ellos): ¿empatías previas?, las que tuve
con FJL a comienzos de los 80 en su calidad de amigo de Kikí d’Akí, cuando
DIWAN era mi revista cultural de cabecera y LO QUE QUEDA DE ESPAÑA un libro
que, en no poca medida, contribuyó a mi acercamiento a AP (previo coqueteo
fugaz con el PDL de Antonio Garrigues Walker) que duró desde el 82 hasta
comienzos del 86 (incluida abstención en el referéndum OTAN –según aquella
surreal consigna fraguista-); de César Vidal, de quien abominaba en los 90 por
su regodeo como cazanazis mediático (en estrecha competencia con el
inefable Esteban Ibarra) y por su desparpajo sionista, fue precisamente su
clara condición de agente de propaganda al servicio de determinados intereses
geoestratégicos occidentales (con Israel a la cabeza) y su gancho mediático
(esa frialdad con un toque de ironía, muy de agradecer frente a tanta histeria
y griterío y sobredosis babosa de inteligencia emocional) lo que, de una
manera tortuosa y agridulce, me llevó a apreciarle frente a la hipocresía y
doble lenguaje vigente (exacerbado hasta la caricatura macabra a partir del 14M
de 2004). Mi reencuentro con ambos se produce cuando me engancho a la TDT (a
César Vidal sólo lo había seguido por unas tertulias de A3 moderadas por Mª
Teresa Campos en las que brillaba esplendoroso encabronando -con su media
sonrisa de cara de póker y sus tajantes apoyos a Ariel Sharon- a los demagogos
Arturo González y Mª Antonia Iglesias –el único contendiente digno que mi
subjetividad le hubiese admitido habría sido Antonio Alvarez Solís, pero cuando
empecé a seguir la tertulia ya lo habían echado por sus querencias
proabertzales-). En cuanto a Federico, me lo topé al poco de navegar por la TDT
en unas entrevistas en las que me cayó muy gordo (como ya he dejado dicho en
una de mis arremetidas) sobre todo a nivel escenográfico, aunque el meollo de
las entrevistas no estaba mal y tenía su enjundia (las cuitas de dos jóvenes
peperos vascos represaliados por la línea light de Rajoy, y unas puyas contra
Garzón usando como motivo recurrente una foto del juez Dredd
achuchando/acosando a un primate menor de edad). Pero yo por entonces, aparte
del mosqueo por aquella calificación de enfermo mental que FJL me había
espetado años antes en una entrevista a Alaska (esas cosas escuecen, sobre todo
si uno carga a cuestas con una biografía familiar como la mía, donde el término
locura no es desde luego ni un chiste ni un eufemismo), me hallaba en
pleno descubrimiento de Mario Conde y de Intereconomía y no estaba muy
receptivo. Hasta que no vi el ya mentado programa sobre el 11M no empecé a
asomarme con una cierta frecuencia a LD/ESRADIO.
Pero,
repito, ha sido este agosto cuando me he colgado con LA NOCHE DE CESAR, con la
discreta socarronería de Mariano Alonso conduciendo las tertulias y con cuatro
participantes, Luis
del Pino (que recordaba con agrado por lo del 11M y también por su deja vu
facial con un icono de mi adolescencia, el comentarista musical y
cinematográfico Alfonso Eduardo), José
García Domínguez (con esa irreverencia ante las latrías del Nordeste que me
retrotrae a LA BAÑERA y a DIWAN –incluso a aquellos Ramón de España y Marcos
Ordóñez que traté en los primeros 80 y que abrieron las puertas de Barcelona a
LA MODE-), Florentino
Portero (que ya me llamó la atención hace años comentando la guerra del
Golfo en Telemadrid) y la incisiva pelirroja María Blanco.
Han
influido básicamente tres circunstancias: las vacaciones estivales de EL GATO
AL AGUA, mi salida/hartazgo del Foro de Mario Conde y las relecturas de dos
tochos (LA REBELION DE ATLAS de Ayn Rand y LOS SIETE PILARES DE LA SABIDURIA de
T.E. Lawrence).
Sobre mi
salida del Foro de MC ya he dicho lo que tenía que decir en la carta
abierta correspondiente. Sólo recalcaré su creciente metástasis sectaria
(en una línea humanista –en el grimoso sentido del partido homónimo,
paradigma demagógicamente tramposo de lo políticamente correcto-) tanto de
determinados notables como de buena parte del personal (mutado en feligresía
con un pie en el culto a las sacristías cooperantes y otro en la adicción a los
libros de autoayuda, con un fuerte impulso narcisista de autocanonización a la
primera de cambio –recuerdo con especial repelús un hilo en que varios foreros,
en plena exaltación piadoso/narcisista, discutían con ímpetu casi balompédico
sobre quién era más místico, si el titular del Foro o su segundo en santidad
Joaquín Tamames-) que ha ido acompañado (cómo no) de unas posturas cada vez más
complacientes con los valores zapateriles, garzonianos y tripartitos (da
la impresión de que MC, con este su dejar hacer y su calculada ambigüedad al
abordar determinados choques internos –cosa que no ocurría en los inicios del
Foro y que contrasta con una actitud más enérgica en sus intervenciones y
escritos en Intereconomía- parece estar más preocupado por mantener las
distancias con todo aquello que remotamente pueda asociarlo con su muy
detestado Aznar, sin pararse a pensar que Aznar, comparado con la degeneración
sin precedentes en que nos ha embarcado Zapatero, es un asunto venial y hasta
relativamente recuperable –en la res publica: no me refiero, obviamente,
a las prioridades privadas de MC que, probablemente, visto lo visto en estos
meses, pueden ser muy otras-: es como si Conde oscilase –o, mejor, se meciese:
porque más que tensión parece complacencia- entre dos polos que me atrevería a
concretar en dos nombres, Julio Ariza –factótum de Intereconomía- y Joaquín
Tamames –gurú oficioso del Foro y paraguas/valedor/poli bueno de los valores
citados-, polos los cuales, si nos atenemos a la línea editorial de la cadena
de Ariza, parecen difíciles de casar y de ahí que quienes han ido descubriendo
a MC desde la gatoadicción o por los colegueos con Eduardo Gª Serrano en BUENOS
DIAS ESPAÑA –colegueos, por cierto, para nada contra natura habida cuenta de
que camaradas de EGS cuando militó en FE/JONS como Gustavo Morales
o Javier Bleda fueron hasta no
hace mucho tiempo hombres
de la confianza de MC- se queden en el Foro un tanto shocking ante la
tónica vigente). Uno tiende a preguntarse por qué, si Mario Conde no se siente
a disgusto con el humanismo allí rampante, eligió como tribuna un grupo
mediático tan ajeno a ello como Intereconomía (me acuerdo ahora mismo de una
situación grotescamente esquizoide cuando en uno de los intermedios de EL GATO
AL AGUA con intervención de MC se anunció como patrocinador del programa este
libro de César Vidal, que parecía una cuchufleta insultante a los valores
de los más activos participantes en el Foro) en vez de cadenas más afines a
tales valores como Cuatro, La Sexta o su antigua casa Antena 3
(ahora, encima, hibridada con Roures) o incluso haber continuado apareciendo en
LA NORIA de Tele 5 (ya saben, ese slogan que tanto debe de emocionar en el Foro
de 12 MESES 12 CAUSAS), si se trataba de mantener una cierta coherencia
entre su proyección mediática y el perfil actual del Foro (ah, claro, se me
olvidaba la puñetera paradoja de que los espacios mediáticos donde dicho perfil
se encontraría mejor reflejado consideran a MC un delincuente sin paliativos y,
mira por dónde, aquellos media que más respeto parecen tenerle son los mismos
en los que más se valora y/o añora a su némesis Aznar, algo todavía más
acentuado con el progresivo desembarco de gentes de LD/ESRADIO en tertulias de
Intereconomía, incluyendo alguna con MC presente, lo que me lleva a lo ya dicho
sobre la situación esquizoide con respecto a quienes hoy tienen más influencia
y peso dialéctico en el Foro, como se puede comprobar con este
comentario de Joaquín Tamames sobre Eduardo Gª Serrano y Federico Jiménez
Losantos: de hecho, la presencia de Federico –que, cuando quiere y atempera su
histrionismo, es mucho
Federico- junto a MC en EL GATO... ha descabalado completamente la
jerarquía de tertulianos, colocando a Mario Conde en una posición a compartir,
sin la tácita preeminencia de antes, llevándole incluso en un prurito de no
quedar a la zaga a endurecer su discurso, en completa discordancia con las
posturas más defendidas en el Foro; he de reconocer ante esto que LD/ESRADIO,
en contra de lo que dije hace meses, puede resultar una buena influencia para
Intereconomía en cuanto a clarificación de ideas y concreción de discurso).
Como dije, son ese sectarismo humanista y ese creciente acercamiento a
las consignas hoy en boga, a esa dictadura desmovilizadora y desvertebradora de
la corrección política (auténtico SIDA social que deja a la población
anímicamente incapaz de defensa ante toda clase de aberraciones chantajistas),
lo que ha acabado por hacerme sentir de más en el Foro y hacerme ver (el
architópico pero siempre válido otros vendrán que bueno me harán) con
más simpatía y/o transigencia discursos y actitudes que antes me enervaban o me
incitaban al vade retro. Comprendo, a estas alturas de la película, que
mi imagen de Mario Conde como una mezcla de Adolfo Suárez (cuyo partido usó
hace años en una frustrada aventura política) y de aquel tándem liberal de
Antonio Garrigues Walker y Miquel Roca es problema mío (esa tendencia a la
hermenéutica libérrima que siempre me pierde –aunque, todo sea dicho, las
pistas que daba MC no la hacían tan libérrima, al menos en una primera lectura-)
y que la cruda realidad demuestra cómo Conde tiene más que ver con Ruiz Mateos
(esto es, un señor que en su rol público prioriza unos asuntos privados
pendientes de resolución supeditando cualquier contradicción, por muy flagrante
que ésta sea, al servicio de ello: la diferencia es que Ruiz Mateos fue mucho
más claro con esto y luego volvió a lo suyo que era recuperar lo que el
PSOE le había robado; en el caso de Conde, tal vez por su formación jesuítica y
su brumosidad gallega y su más oscuro carácter frente al mucho más elemental
empresario sevillano, todo es más críptico, esotérico y tácitamente exigente de
fes ciegas y adhesiones incondicionales a sus inescrutables caminos, siempre
más oscuros e inescrutables cuando se da rienda suelta al vagoroso discurso del
humanismo y la filantropía, como pareció sugerir su abogado Jesús
Santaella en un extraño
choque en el Foro con el ya mentado Tamames, choque que quedó sin resolver
–básicamente por la actitud ocultista de MC absteniéndose de aclarar si JS
calumniaba vilmente a Tamames o si, por el contrario, tenía razón en lo que
sugería- y como, en un plano más general, las sucesivas acusaciones de
corrupción contra los gerifaltes de la ONU y contra muchos mandarines de la
cosa cooperante y solidaria parecen tristemente demostrar). La completa
ausencia de buenismo y filantropía en LD/ESRADIO, tras esta indigestión
reciente de mermeladas dialécticas para alguien que siempre desconfió de la buena
conciencia y del fariseísmo, es, por contraste, estimulante y ojalá (un
ojalá dicho sin mucha fe, conste, pero –como señalé en una de mis entradas
bloggeras sobre MC- siempre procuro mantener entornada la puerta de las
expectativas, sin cerrarla del todo) la cercanía de gentes como el vivaz y
vitriólico Federico junto a MC en las tertulias vaya relativizando y poniendo
en sordina otras influencias a mi juicio bastante más discutibles y acicatee
sus pulsiones de gestor (ejemplificadas en este final de artículo en una de sus
últimas colaboraciones para Intereconomía: “Pero algo
hay claro: parece que se acaban los tiempos del mediopensionismo, que se
reclaman personas con ideas claras, con ideas propias, que no piensen en lo que
van a pensar sino que tengan idearios, convicciones, y voluntad de llevarlas a
la practica. Vamos, personas que consideren que se trata de gobernar, no de ser
presidente del Gobierno. Que no solo tengan un proyecto de poder sino, sobre todo,
un proyecto de país” o en esta entrada reciente en el
Foro sobre la huelga del 29S) frente a cómodas tentaciones
pseudomesiánicas (para eso, ya
sufrimos cada día al mago de Oz ZP y así nos va –menos mente y
espíritu en su sentido más biodegradable y perrofláutico y más capacidad de
regenerar y gestionar la realidad pisando el suelo, sin levitaciones ni santurronerías
gratuitas, conjugando las rogativas con los mazazos, como señala el refrán y la
regla benedictina, y cuyo único ejemplo sin fisuras de credibilidad y
consecuencia en el Foro es la firma que siempre pongo como referente, I. Landero-).
Sobre la
sintonía entre mi lectura de AR y T.E. Lawrence con mi enganche a LA NOCHE DE
CESAR es relativamente explícito respecto al primer tocho (en lo que hace, por
lo menos, al plano formal y a una cierta coincidencia anímica más visceral que
intelectual: no olvido que Federico dijo de la Ayn Rand de LA REBELION DE ATLAS
que era un poco gilinazi o que
César Vidal se pronunció sobre AR de la siguiente guisa “Ayn Rand
me gusta como novelista, me desagrada en algunos aspectos como filósofa y me da
escalofríos como persona” o la
completa desautorización que hizo de ella Víctor Gago, otro habitual de
LD/ESRADIO, desautorización que, si nos metemos en honduras, tal vez sea
bastante significativa para quienes vemos serias diferencias entre el capitalismo
heroico/aristocrático y antipostmoderno de AR y el capitalismo
cínico/picaresco y fundamento de la postmodernidad de Hayek -o, por mejor
decir, de sus seguidores y epígonos: tal vez de ahí viniese la actitud de AR de
creciente distanciamiento del devenir neoliberal, secuenciada en su respeto y
admiración por Mises, sus desavenencias con Hayek y su desautorización de
Friedman, a quien consideraba un delincuente intelectual-, incluidos los
paladines del contubernio sodomítico/babilónico, o sea, los radicales a la
italiana –a fin de cuentas, el esperpento homuncular y caligulesco del
zapaterismo tiene más que ver con la disolución de principios y valores
establecida con la postmodernidad y su todo vale, su promoción de la
irrelevancia y del hedonismo más descerebrado, del pensiero debole, de
la cultura del simulacro que tanto repugnaba a un Lenin que algunos pretenden
enlazar con ZP por meras cuestiones epidérmicas, de la realidad como juego de
rol, de Chueca como nueva Meca ante la que se postran zerolianos, neoliberales
y huelguistas
salvajes y se multa
al que no
se presta a la genuflexión, de la discriminación positiva, las cuotas y las
paridades como atajo para mediocres frente al rigor meritocrático que
propugnaba AR y que hoy, desde la descomposición establecida, es indigesto,
incómodo y susceptible de ser calificado de sociópata, gilinazi, totalitario...-).
En cuanto
a las andanzas de Lawrence por Oriente Próximo tienen toda esa riqueza
desgarradora de las operaciones occidentales de Inteligencia por confines
remotos y harto explosivos en momentos que hoy son muy vigentes si pensamos en
el conflicto de Palestina, en el futuro lleno de incertidumbres de Irak y
Afganistán o en un posible Armageddon local a partir de un chispazo pakistaní o
iraní o incluso turco.

El formato de radio televisada de las tertulias de ESRADIO difundidas por LD me parece un acierto al desaparecer los irritantes y analfabetos sms a pie de imagen (aunque he podido comprobar que los sms de espacios propiamente televisivos de LD son menos mostrencos, tanto en fondo como en forma, a los de otras cadenas) o al encontrarse a los participantes con un look más distendido, puesto que no se sienten obligados a la esclavitud de la imagen (hay algo voyeurista en esa fórmula de la radio televisada, que hace especialmente grata la contemplación de las féminas –mis favoritas a nivel plástico, Lucía Prieto, la lectora de noticias y titulares, de poderoso perfil; Maite Loureiro, la interina este agosto en LAS MAÑANAS DE FEDERICO; la ya mentada María Blanco, con un algo pero en pelirrojo que me recuerda a Sandra Bullock; la tremenda Carmen Tomás, a quien ya glosé en su momento; la catalana Maite Nolla; y la vasca Nerea Alzola, de melena indomeñable –con cuya cara me quedé ya cuando contó sus cuitas de pepera relegada por Rajoy en aquella entrevista con Federico-).
Por lo
que puedo colegir (busque y compare, que diría Manuel Luque), en
relación con otras cadenas LD/ESRADIO no sirve a grandes intereses partidistas
autóctonos (más bien parece dispuesta a fomentar iniciativas en desarrollo como
UPyD o nuevos rebrotes de CIUDADANOS o, en todo caso, se vincula a corrientes
hoy marginadas o feudalizadas en el PP –básicamente representativas del antiguo
orden aznariano- e incluso reivindica raras avis del PSOE –como el flamante
tertuliano de LAS MAÑANAS DE FEDERICO Antoni Asunción-) ni a conglomerados
corporativos con un cierto barniz de tendencia socio/ideológica sino a
intereses geoestratégicos de ámbito occidental (usacos, israelíes –a fin de
cuentas, más defendibles desde una cierta lógica supervivencialista y de destino
manifiesto que no cualquier patio de Monipodio local y biodegradable, sólo
apto para cortoplacistas-) y quizás sea el único espacio mediático que prioriza
una línea de pensamiento relativamente concreta y (precisamente por su
concreción –en un país deshabituado a pensar y a esforzarse y donde abundan el arriólico
oportunismo de las encuestas y las velas a Dios y al diablo, que, como suele
ocurrir, acaban siempre decantándose por la inmediatez de lo peor y dando la
espalda al horizonte de lo excelente-) minoritaria y no antepone la basura
mediática (incluida la política como alibi morboso/escapista –el modelo áureo
sería LA NORIA de Tele 5-) para captar audiencias (me atengo –insisto- a los
espacios que controlo, LA NOCHE DE CESAR y DEBATES EN LIBERTAD). Hay algo de
escuela de cuadros, de think tank en perpetua pero selecta expansión
que, al margen de encuentros o desencuentros de opinión, ya la sitúan a mis
ojos en un nivel superior al resto de medios, sin ese toque casposo de atender
a las emociones de las masas y no a las neuronas de los cuadros (el sabor de
boca que me dejan estas tertulias se acerca más a la lectura de un buen
artículo en una revista trimestral de pensamiento –de algún modo, supone un
regreso a mi experiencia lúdica con DIWAN, cuya colección tendré que revisar
tras una década larga desde la última relectura, relectura mutilada de antemano
por la pérdida por préstamo sin devolución del ejemplar más preciado, el
especial sobre Céline- que al titular chillón del periódico amarillo de turno).
Desde mi condición independiente de espectador con no pocos choques doctrinales
con la cadena (aparte lo dicho unas líneas más arriba a propósito de Ayn
Rand sólo hay que repasar la vecina
actualización de intervenciones en el foro MC para comprobarlo -a lo que
añadir el inri de estar irremisiblemente condenado al frenopático por
Federico-), puedo señalar y señalo a LD/ESRADIO como mi ventana en la TDT a la
actualidad, a su análisis y diagnóstico (quienes me hayan escuchado en las
últimas semanas en la tertulia de Radio Santoña –los
lunes a las 12’10 pm- tal vez ya se han apercibido de ello). Sólo sea por
atreverse a decir lo que dicen sobre el 11M como agujero negro (el rey desnudo
del cuento), ya me valen por el momento (y dado el panorama tan yermo en
iniciativas que no contribuyan al embrutecimiento, presumo que ese momento será
laaaargo).
la cosa
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