MISCELANEA DE POP

 

 

meneó la coctelera CHARLIE M

 

 

Un poco de brillantina

 

Pasarán más de mil años, muchos más, hasta que pueda volver a disfrutar de un concierto como el de los GLITTER SOULS de Roberto Meyer y J´aime, allá por 2000, cuando presentaban su único álbum hasta la fecha-obra maestra que nunca me canso de rescatar-el esencial y pirotécnico As cool as damned. Aquella glamourosa noche de Noviembre se incendió Pamplona al son de su rock desgarrado y catártico; Roberto invocó-cual Crowley-a los espíritus de GAINSBOURG, CASH, BOWIE, ALAN VEGA, BOLAN, IGGY STOOGE, COHEN, KIM FOWLEY, MORRISON, NIKKI SUDDEN, BARRETT, LINK WRAY, KIM SALMON, LEE HAZLEWOOD, BAMBINO y un sinfin de almas errantes del crepúsculo dorado del rock.

Sin embargo sigo acudiendo religiosamente a la caza de una experiencia semejante y confieso, en pleno hemisferio de 2008, que aún no me he tropezado con un concierto mediocre o soporífero. Desde el bendito Actual de La Rioja aquel inolvidable 5 de Enero-con la revelación mayúscula SINGLE y el supremo magnético COYOTE-han sucedido muchas y variadas sorpresas musicales que debo compartir con todos ustedes.

(Telegrama prodigioso de última hora: ¡Vuelven los increíbles THE BRILLANTINA´S! {stop} Reyes europeos del surf instrumental y el kelzmer eléctrico {stop}  Germen de los inmortales GLITTER SOULS {stop}  2º mejor secreto de Navarra después de los dulces de Tafalla {stop} Con su line-up original anuncian actuaciones para después de verano {stop}  Aún estoy temblando de la emoción {fin}).

 


Cosmic Happyland

 

Una fría tarde invernal con mis ánimos aún por debajo de los termómetros, recibí una invitación del sello Jabalina para acudir a un doble programa la mar de jugoso en el siempre agradable Café de La Palma. El cartel anunciaba a los intrigantes UKE, precedidos de un dúo femenino que desconocía absolutamente: OLIVIA DE HAPPYLAND (de entrada su nombre me pareció genial, le habría chiflado al bueno de Errol).

Las Olivias me sorprendieron por varias razones, principalmente por la oxigenante frescura de su propuesta: pop clásico a dos voces y con una importante presencia de brillante piano acústico. Me llamó la atención lo bien que conjugan las dulces voces y las tablas que demuestran estas guapas jovencitas madrileñas sobre el escenario con su irresistible pop folk de terciopelo. Sus canciones pegajosas, cristalinas y al tiempo vaporosas son difíciles de olvidar (como “Felices novios” o “Si existe cielo”).

Cuando Tanis Jabalina me informó que este delicioso combo aún no había grabado un disco me quedé de una pieza...¡con tanto hit en su repertorio! Confío en que a día de hoy las Olivias ya estén metidas en estudio con multinacional detrás, va a ser una sorpresa para todos los amantes del pop bien especiado y de paladar exquisito.

Después de tan grato preludio llegó el momento de UKE, el dúo más sideral de la península (con permiso de los hoy tristemente olvidados CANCER MOON).

Confieso que cuando los escuché por primera vez-pertenecen al inrockuptible sello Jabalina-me llamó poderosamente la atención el cambio de rumbo tan brusco como admirable que ha tomado Roberto (ex-Niza).

Del pop arquetípico de entonces-los últimos 90, en plena era Nocilla-a una propuesta contemporánea llena de helio, críptica y gélida que cobra especial relevancia en directo pues toda la música está interpretada con instrumentos de juguete. Este gesto lúdico extremo y ligeramente perverso, libera a UKE de cualquier tinte pretencioso; los títulos de sus canciones (“Uke y la masonería”, “No somos bolcheviques”) revelan un genial sentido del humor...

Roberto vuelve con UKE a utilizar el formato chica-chico, sólo que ahora su enigmática partenaire además de chansoneur espacial también participa de la insólita instrumentación: trompetas de plástico, saxo de juguete, metalófonos de bolsillo, minikalimbas,...incluso un theremin para preescolares.

Sobre el escenario se muestran distantes, abducidos por una sobredosis de juego mientras generan maquinalmente sus invenciones telúricas y loops drónicos. Escuchando a UKE me acuerdo placenteramente del kraut planeador, de LOUIS y BEBE BARRON, de CAGE, de imágenes congeladas de “Solaris” de TARKOVSKY... Tan sólo hecho en falta algo: una píldora mágica para pasar al otro lado del espejo.


 

Fisherland blues

 

No sólo de rumba vive vuestro humilde narrador; a veces aprovecho un momento de conexión wifi-cortesía de algún generoso vecino-para descubrir alguna perla en el océano digital. Me estomaga el desorden de YouTube, tengo alergia a LastFM y me exasperan los blogs que no incluyen toneladas de enlaces para descargar extraños y añejos álbumes. Sin embargo-y a pesar de su maquetación rancia y su evitable portada-estoy muy a favor de MySpace (sobra decir que sólo de la sección musical).

A través de esta peculiar y creciente comunidad comandada por el Major Tom, estoy tomando contacto con una escena subterránea que parece no tener fin.

Hoy tan sólo comentaré mi primer gran descubrimiento en MySpace: los mágicos, efervescentes y curativos THE FISHES. Resulta alentador que a estas alturas exista gente (muy) joven que bebe directamente del sonido Canterbury, del folk-rock de la Costa Oeste, de la psicodelia brit y de las sublimes producciones de Joe Boyd. Por la poca información que me llega, esta microescena está ubicada en Barcelona, gaudiana ciudad que renace tras su letargo finisecular. Pues bien, de allí provienen THE FISHES, posiblemente su mayor tesoro. Bienaventurados seais si los descubrís, amiguitos. No conmoverse ante una pieza tan sublime como “Fantasy” equivale a tener horchata en las venas. Podéis encontrar piezas tan memorables como “From the other side” o “Mary the fly” en su site de MySpace.

Decididamente THE FISHES son de otro tiempo y sus canciones una llave maestra que permite abrir, dentro de un pasillo infinito, habitaciones repletas de tesoros.

Teniendo en cuenta que muchas de las demos que ofrecen son tomas en directo, apuesto a que un concierto suyo debe ser de.los que dejan huella.

Pronto podré reportaros acerca de ello, todo se andará...

 

 

Diario de Adam sin Eva          

 

Es otra tarde de lluvia en Madrid y no tenemos a dónde ir... Bueno, eso creía hasta que recibo una llamada proponiéndome un plan irresistible: acudir a un concierto del genial ADAM GREEN en su único concierto capitalino.

De entrada me sorprendió la hora de la actuación (9 de la noche), pero nada más entrar en la sala entendí la razón: el 95% del público estaba compuesto por teenagers en estado de sobreexcitación.

Gracias a la celestial compañía que allí me esperaba (dos bellas y estilosas rubias) me salvé de sentirme-de nuevo-un carcamal. Desde que un amigo americano, que no era precisamente Dennis Hopper, me descubrió a MOLDY PEACHES he seguido con especial atención la carrera del bueno de ADAM. Sin ir más lejos estoy disfrutando una barbaridad “Sixes and sevens”, lo último que ha publicado (y que muchos se han apresurado a poner de vuelta y media...¿qué esperáis a estas alturas, queridos? ¿más lo-fi?).

Me da la sensación, igual me equivoco pues es pura intuición, que ADAM GREEN intenta ahora recuperar el sonido pub-rock del LOWE pre-COSTELLO. ¿No es “Morning after midnite” puro BRINSLEY SCHWARZ? Ya puestos que este peculiar neoyorquino rescate a algún genio de aquella escena, como al anfetamínico WILKO JOHNSON o al maestro DAVE EDMUNDS.

Volviendo al directo, tenía una duda antes de entrar: he comprobado que GREEN tiene una voz cada vez más grave y que últimamente se acompaña por mayor número de músicos; me intrigaba saber si se le escucharía dignamente o se ahogaría injustamente en medio de la maraña. Curiosamente hace justo un año un compatriota suyo-que por edad podría ser su abuelo-el eterno MICHAEL FRANKS me dejó boquiabierto en el Conde Duque al escuchar con total claridad cada una de sus notas, sedosos fraseos, inflexiones cadenciosas en medio de una energética banda de hard-bop con un poderoso baterista. En esta gira ADAM GREEN se rodea de un grupo con aire de vodevil e imponentes coristas gospel incluidas. Le vi un deje a lo RAY DAVIES en los setenta que me gustó una barbaridad y desde luego su voz-inclusive en los momentos más cómicos y desfasados-se oyó a las mil maravillas. Tuvo la delicadeza de rescatar “Kokomo”, aquella perla tardía de BEACH BOYS que sirvió de banda sonora a la deliciosa Cocktail.

Desconozco cuantas veces nos ha visitado pero en mi opinión fue un concierto magnífico, sin altibajos, intenso, repleto de showbiz(a veces parecía la reencarnación de ANDY KAUFMAN) y un repertorio que comienza a ser verdaderamente imprescindible...Sonó “Carolina” (mi tema favorito de 2008) y fuimos todos muy felices con Dostoievski y las píldoras anticonceptivas.