cruce de emilios a propósito del film de Haneke

 

 

El sábado Casilda y yo nos vimos la última de Haneke y nos dejó bastante defraudados. Ella también había visto «LA PIANISTA» y le pareció, pese a todo su mal rollo, muy superior. También, tras leer tu texto sobre «EL TIEMPO DEL LOBO», no entendía muy bien esta historia de deudas morales a pagar a pobres argelinos puteados en la gran metrópoli blanca. El guión parecía a pachas perpetrado por Zapatero y Manolo García. Ya iba un poco mosca con el salpicón seminal que el inefable Antonio Gasset me soltó en el ojo izquierdo el pasado jueves al hablar de la pinícula. Lo único bueno, Annie Girardot, más desagradable que nunca, haciendo chistes privados sobre «LA PIANISTA» (eso se llama autocita y lo demás es cuento).

(EL ZURDO)

 

 

Completamente de acuerdo. Ayer estuve viendo "CACHE" con Noelia y ambos quedamos tan decepcionados como vosotros (en mi caso, más, porque estaba convencido de que la cinta sería, como mínimo, interesante). No sé qué le ha pasado a Haneke, pero lo cierto es que ya no es el que era y que está totalmente perdido para la causa. Yo ya había sospechado algo cuando leí su última entrevista promocional (la que acompaña al dossier de prensa de "CACHE"), en la que se declaraba admirador de Houellebecq (muy mala señal, teniendo en cuenta además que el escritor gabacho tampoco atraviesa lo que se dice su mejor momento) y hablaba largo y tendido sobre el "sentimiento de culpa de Occidente hacia el tercer mundo". Lo más sorprendente (o no) es que a "CACHE" le hayan dado tropecientos premios y la hayan estrenado "como Dios manda", mientras que "EL TIEMPO DEL LOBO", que era una demoledora obra maestra sobre el apocalipsis occidental, estuvo una semana escasa en los Verdi y fue totalmente silenciada. ¿Tal vez Haneke temía un nuevo fracaso y decidió contentar a los Gassets del mundo para garantizar un éxito de crítica y público que le permita llevar una existencia tan cómoda como a su aburguesado protagonista? Posiblemente. En lo que a mi respecta, y mientras no demuestre lo contrario, lo considero un cineasta agotado y vendido. Ni siquiera estética y formalmente resulta interesante: se dedica a autoplagiar, en clave descafeinada y solidaria, ciertos logros de "FUNNY GAMES", a jugar con sobresaltos absolutamente gratuitos (ese suicidio "pour épater le bourgeois") y a lanzarnos un mensaje digno de la peor ONG. Lo más lamentable es que, con el mismo germen argumental (la culpa generada por un casi olvidado desliz infantil) en Hong Kong fabricaran la genial "OLD BOY". Occidente se hunde en su propia mierda... y Haneke con él. Adiós al último director europeo.

(DILDO DE CONGOST)

 

 

Bueno, no puedo ocultar que a mí también me decepcionó bastante «CACHE», más que nada por la moralina de la culpa para con los argelinos (mucho más edificante la kasbah fanoniana de Pontecorvo, sin duda, que el moro victimista que encima vegeta... ¡en la avenida Lenin!). En cuanto a Houellebecq, su última novela es absolutamente bascosa, una especie de gonzo pornográfico en formato papel aliñado por positivismos y fantaciencias y una decadente visión social (con lo que prometía el hombre in illo tempore). Dicho lo cual, y quizá porque hace bastante tiempo que no degusto nada especialmente nutritivo en la gran pantalla, hay algunas cosas que me gustaría rescatar de la pinícula.

Creo que Haneke muestra muy mala hostia con la Binoche, eso, o el atrezzista es un malvado. Me encanta la idea de mostrarla con faldas por la rodilla para que exhiba sus rollizas pantorrillas burguesas. Otro emblema de la francesidad ridiculizado, venido a menos, lejos de su esplendor de mármol y cian en la pretenciosa cinta de Kieslowski. Parece una campesina bretona levemente afeminada, y en sus gruñidos y gritos constantes se adivina al dinosaurio climatérico que va a ser.

La Girardot, en su cama con la frezada, como parada final de esa promiscua muchacha de Rocco y sus hermanos. Recuerdo que en un pase de «LA PIANISTA» estallé en joviales carcajadas cuando era empujada con violencia a su habitación, lo cual me hizo acreedor de un montón de hostiles miradas del público femenino. Como alguien ha dicho ya, una autocita.

 Lo demás son palos -muy fáciles y muy obvios- a la burguesía, pero algo es algo. El ataque a la burguesía progre, ilustrada, está muy bien. Quizá se esté cagando en toda una generación de gauchistas alimentados por los programas literarios de Bernard Pivot, alter ego del protagonista. Su casita ideal en un barrio con geranios, bicis y trinos... pero incapaces de criar a su hijo como dios manda (el hecho de que no le abran la cabeza cuando desaparece demuestra que son imbéciles). Luego está el instante en que casi es atropellado por el negro de la bicicleta. Tras un instante de gritos, el burgués ilustrado se achanta, cobarde. Es un poco el resumen de lo que está pasando, que la otredad morena es más fuerte y más bestia, y que nos van a comer vivos.

 Por lo demás, la película no vale gran cosa y coincido básicamente con ustedes. Además qué demonios, lo suyo es que un musulmán se inmole ¿no?

(THE ELDERLY PASSENGER)

 

 

Señores:

No he visto el film, pero me gustaría declarar que Michael Haneke no es el último gran director europeo. Hay otro mucho más interesante y agresivo, en plenas facultades tanto cinematográficas como hirientes.  Me refiero al austríaco Ulrich Seidl, que en breve estrenará su cuarto opus en el milenio que nos ocupa, "IMPORT/EXPORT", y que ya ha levantado muchas ampollas ocupándose de la mugre vienesa y por extensión europea, con inolvidables títulos como "MODELS". Aún tengo caliente en mi mente su agradabilísma oda a los perritos de compañía ("TIERISCHE LIEBE") y eso que es de hace 11 años...  He escuchado a algún chiflado declarar a Seidl como un revolucionario del guión cinematográfico y el mejor documentalista actual.  Hubo quien salió decepcionado de su último embite ("JESUS, DU WEISST") pero a mí me encantó escuchar los aullidos del cristianismo radical.

(CHARLIE MYSTERIO)

 

 

No conozco la obra de Ulrich Seidl lo suficiente como para otorgarle el titulo de “último gran director europeo”, mas me fío del buen criterio de Charlie: investigaré la escurridiza filmografía de este director gafapasta.

La única “pinícula” de Seidl que he visto es el drama coral ”HUNDSTAGE”*, que recibió un “grand prix” en Gijón 2001 (tal vez, el festival más osado de España: este año le han dedicado una retrospectiva a Solondz). Sí, “HUNDSTAGE” (que ha sido comparada con “LOS IDIOTAS” de Von Trier, aunque es bastante más cruda y mucho menos “idiota”) disecciona la decadente clase media con tanta crueldad (y algo más de humor, lo cual no es muy difícil –ja ja ja-) que cualquier cinta de Haneke,. En “HUNDSTAGE” el clima general es absolutamente descarnado y los personajes aún más vacíos que los que nos cruzamos por las calles de la Unión (esos viejos verdes...), pero no me llegó a convencer del todo. Le falta la amplitud de miras y el ultrapesimismo que exhibía Michael en “EL TIEMPO DEL LOBO”, repito, su “absolut masterwork” y cumbre del catastrofismo de arte y ensayo.

En cualquier caso, por mucho Seidl, mucho Haneke, mucho Kalt o mucho Spielmann que atraviesen nuestra realidad con sus miradas sulfúricas, son sólo excepciones que confirman una regla: el cine europeo es, como el propio continente, un cadáver exquisito (literalmente, sin ninguna connotación surrealista). En el mejor de los casos, analiza el absurdo de una cultura basada en la materia corrupta y en un (des)orden amorfo. Una cultura que, como Venecia, cada vez se hunde más en las aguas de su propia mediocridad.

Piensen que, por cada flauta cinematográfica que suena en Europa, explotan cien trompetas fílmicas en Oriente, cuyo cine está irreversiblemente marcado por los purificadores aires nipones.

(DILDO DE CONGOST)